Ser mundano que la has guiado,
la primera sobrina, la más querida,
ha sembrado en cuatro años
tu ejemplo en presencia de una herida.
Nunca lloró una muerte tanto
como cuando supo que te había perdido
ángel, ¡a veces no encuentra el camino!
¿es que no oyes su canto?
Sin ti a su lado todo es distinto
la voz de su interior está sorda
¡se ha quedado sorda cuando te has ido!
Pero cuando cierra la boca
la ausencia de una alma rota,
que nunca, nunca se equivoca,
a los consejos sabios evoca.
Cada sonrisa suma un recuerdo,
cada recuerdo resta en silencio,
no te olvida, te tiene dentro.
A Benjamín Cantón Ortiz, mi preciado tio, amigo, hermano. Te echo de menos. ALba.
03 febrero 1978- 08 octubre 2006
Barèges, la naturaleza nos quitó lo que nos había dado (France)
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