recuerdos del pasado, antigüedades del ahora

jueves, 30 de diciembre de 2010

Obsesión


Una mente rebuscada no deja de preguntarse cómo sabes de manera tan nítida de qué van sus problemas, si su principal cometido es enmascararlos hasta confundir todo lo que le rodea.
Lo jodido es que ella no siente estar obsesionada pero se cree todo lo que dices y eso lo acaba convirtiendo en una irremediable obsesión.
Quiere que desaparezcas y que a la vez sigas estando ahí, está acostumbrada a que la marees y ahora no lo concibe de otro modo. Pero, como todo en su mundo, te reducirás a las cenizas de un pasado constituido por momentos que, a pesar de parecer inalcanzables en su momento, luego se transformaron en necesarios y cuando fueron vitales, fueron arrebatados sin escrúpulos.

Ella debe entenderlo todo, debe entender que no entraba en tus planes, debe entender que nadie puede quererla si ella decide irse porque nadie va a esperar por nada, y a pesar de todo tiene que ser más fuerte que nadie porqué está sola, está en otro país amando por despecho a la soledad y desechando una libertad que le ha sido impuesta porque debió medrar profesionalmente.
Ella debe entender que tu aparición se ha convertido en una obsesión malsana, porque a ti no te interesa que ella quiera quererte y tu labor es convencerla… Y en su desespero ella te creerá, aunque sea plenamente consciente de que tal sentimiento no existe.

Y todo se reduce a lo mismo de siempre, una historia nueva idéntica a las demás, un deslice que toma por nombre obsesión, una equivocación impuesta por obligación, un amor sin fundamentos, un final precipitado, una oportunidad tristemente perdida para no recuperar jamás y una treta de esperanza que se oscurece con el pausado paso del tiempo.

Es de una dificultad incalculable el hecho de conservar el valor más que suficiente para caminar hacia otra dirección cuando el camino es arduo y la compañía escasa, y los obstáculos hiperbólicos impiden que los rayos de un sol que se esconde alumbren los pasos del destino. Ella seguirá perdida y sin rumbo, viendo cómo se sucede el tiempo hacia una muerte desprevenida, esperando un cambio que dé pie a otra historia nueva con un final parecido y otro pasado que archivar; no obstante, todos seguirán llamándola obsesiva.



Mâcon, tristement perdu (La France).

domingo, 19 de diciembre de 2010

Somos bipolares


Nos gusta escondernos tras nuestras palabras más acertadas, aquellas que reflejan lo bien que debemos hacer las cosas, seguirlas como pautas, y cumplirlas como reglas, pero cuando dejamos de pensar en lo correcto, nuestras palabras sólo reflejan nuestro deseo, ese que, por muy incorrecto que sea, sólo se maquilla con una sonrisa en un momento concreto. Sin a penas darnos cuenta, oscilamos del miedo al rencor,  de la culpa al resentimiento, del arrepentimiento a la ambición y al apetito que despierta la esencia de uno en el cuerpo y en la mente del otro. Nadie habla de corazón, aquí se habla de física, atracción, se habla de lo que nos resulta irresistible y somos perfectamente capaces de diferenciarlo de nuestros pecados, de nuestros errores y de nuestras equivocaciones.
Nos gusta jugar a provocar y retroceder mencionando consecuencias en una misma oración, no nos gusta que se nos tilde de ser culpables pero somos conscientes de lo poco que nos importaría volver a serlo. Somos bipolares. Somos capaces de sufrir el dolor más inmundo por una satisfacción inmediata, somos capaces de llegar muy lejos en un par de horas, para que ese hecho evidente no nos lleve a nada. Somos bipolares, una parte de nosotros no quiere separarse y la otra parte, sencillamente, resulta ser lo políticamente correcto.
Es prácticamente imposible seguir única y exclusivamente uno de los dos caminos… qué será más fuerte, amigos, ¿la conciencia o el deseo?, ¿el bien o el mal?, ¿la culpa y el dolor o el apetito y la satisfacción?, ¿la frustración o el descaro?, ¿la razón o la pasión?

Seamos animales por una vez y nos reconcomerá la sesera la conciencia cuando recuperemos la razón. Seamos razonables una vez más y nos martirizará ese instinto reprimido tanto que no atenderemos ni siquiera a la razón.
Para entonces estaremos locos y conformes…

sábado, 4 de diciembre de 2010

Cuando menos podías esperarlo, los papeles se intercambian por naturaleza

Frío y nieve bajo el sol,
tiro piedras a un balcón,
estoy jodida de un viaje largo
pero aún así llamo a tu puerta...



   Família. Italia 09

Audio: Leki- Over the rainbow
http://www.youtube.com/watch?v=yUugo6TB8fk



Mâcon (France)