Después de todo, esta nueva sensación extraña se agraba, me agobia, me pone enferma, me debilita y me hace sentir insignificante a tu lado. Después de dejar perder la única oportunidad de salir corriendo, me quedé atacada a ti y ahora creo que te has metido en mí. Por qué no te diste la vuelta y echaste a correr en la otra dirección? La culpa es tuya. Yo no te voy a contar nada, la reciprocidad hablará por sí sola, así que tú serás el que me lo cuente a mí.
ALba
Barèges, estic agobiada (France)
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