Tu aliento se
volvió frío.
existe mucho
silencio.odio el silencio
es demasiado
húmedo; y pesa.
cala gota a
gota los nervios de mi cuerpo,
deshaciéndome
los huesos.
fría estoy
entre tus sombras,
apagándome. no
hay más luz,
no hay más
calor, no más destellos.
sólo el vaivén
del aire que tú mueves al desplazarte.
sólo el ruido
de tus miradas sin rumbo
sólo el
chasquido de tu pensamiento aturdido. Y el mío.
La oscuridad no
solía asustarme antes,
resquicios de
luz invadían mi mente
en todos los
sentidos, atravesándome.
Ahora, no soy
capaz de ver,
no hay haz que
me guíe, ni nadie que mime
las ondas que
emanaban de mi felicidad
que yacen sin
fuerza, en el fondo de un pozo.
Saint Pierre et Miquelon.
Canon- Pachelbel
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