recuerdos del pasado, antigüedades del ahora

jueves, 27 de enero de 2011

Todas son reales, pero ¿cúal es la verdadera?

Dejaste de comer y empezaste a fumar. Creíste que el humo llenaría tus pulmones tanto como para esconder el vacío de tu estómago y esa sensación de hambre. Cuando quisiste darte cuenta estabas delgada y enganchada a un vicio peor, de esos que restan tiempo a tu vida.
Mientras tanto, otra parte de ti se encontraba en plena búsqueda de una felicidad conyugal. Después de mucho pensar, decidiste agarrarte a aquéllo que había interceptado tu camino con insistencia y el paso de los años te ha demostrado que no tomaste la decisión equivocada.
Recobraste el apetito porque sabías que él se había abandonado a tu físico, y pensaste que había llegado la oportunidad perfecta de abandonarte a ti misma. Ahora, comes y fumas. Tu cuerpo ha dejado de ser un manto de piel flácida y resbaladiza muy cercana al músculo por su ausencia de grasa, para rellenarse de comida y humo.

Mâcon,
La fragilité d'un cristal c'est pas la faiblesse, sinon la qualité.

No hay comentarios:

Publicar un comentario