Varios años antes hubiera aceptado el hecho de deslizarme indecentemente entre terrones de tierra con puntas de cristales. Sigo siendo la misma, la misma sonrisa garabateada en la misma cara, la misma cara de estúpida que no he logrado agotar jamás. No obstante, me he cansado de gritar la verdad a voces y que me llamen patrañera, me he cansado de vivir amistades camufladas que no pueden existir porque una obsesión las bloquea. Ahora, mis sonrisas se pagan y suelo andar por las calles con la cabeza bien alta, saboreando la liberación que me he ganado a pulso predicando la única verdad que existe en mis entrañas, mi verdad y la de quién quiera creérsela.
ALba
Mâcon, Si no obtenemos la mayor parte de las cosas que deseamos, es debido a que no tenemos paciencia suficiente para dejar que éstas vengan solas (La FRance).
Audio: Rolling in the deep, Adele
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